Su implicación fue tal que se comenta que no dejaba a sol ni a sombra a Tobe Hooper (que venía de rodar La matanza de TexasCuenta la leyenda y nuestro Iker Jiménez que el éxito fue tal que se rodaron dos secuelas pero que no se rodaron más porque la mitad del reparto había fallecido en circunstancias sospechosas…
Heather O’Rourke, la rubita que veía la tele con el canal plus sin descodificar murió de una estenosis intestinal cuando acababa de cumplir doce añosLa desgracia se había cebado con la trilogía Poltergeist y no tardarían en surgir los rumores. La compañía fundada por Spielberg, Amblin estaba construida sobre un cementerio indio y los fantasmas habían provocado todas las muertes, vengándose de su derrota en la película.
¿Qué hay de cierto en todo esto? Pues casi todo es mentira, Amblin no está construida sobre ningún cementerio. Los pobres Will Sampson y Julian Beck estaban malitos desde hacía tiempo. No hace falta ser médico para darse cuenta en la segunda parte de que Beck está muy desmejorado. La pobre Dominique Dunne dormía caliente casi todas las noches, al parecer el novio le propinaba brutales palizas desde hacía muchos años. Su asesinato fue una desgracia que se veía venir. Por último, la muerte de Heather O’Rourke fue a causa de un error médico. La diagnosticaron un resfriado común y lo que tenía era una infección intestinal, cuando llegaron al hospital por segunda vez era demasiado tarde. Aunque la intentaron operar fallecería en el quirófano.
En definitiva, cuatro muertes trágicas que coinciden. Una casualidad muy tentadora como para que los amigos de lo oculto y las tergiversaciones absurdas no la aprovecharan. No hay ninguna maldición en Poltergeist.
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